La integración del módulo AT-COR con los editores se realiza mediante una llamada a un servicio web o mediante la entrega de un control ActiveX que puede ser invocado por el propio programa de edición de textos del cliente.
El AT-COR procesa el texto de forma lineal y detecta los elementos erróneos mediante el uso de diccionarios de palabras y expresiones que permiten localizar los errores de teclado (ortotipográficos), ortográficos, morfológicos, sintácticos y, también, de estilo. Todos los aspectos lingüísticos pueden personalizarse para que respeten los criterios definidos por cada organización.
A diferencia de otros correctores del mercado el sistema propuesto puede analizar los errores de:
- Teclado y ortografía en general.
- Errores de transferencia de otras lenguas.
- Detección de dequeísmo, antidequeísmo, loísmo, laísmo, leísmo, etc.
- Concordancia de género y número entre sustantivos y adjetivos.
- Concordancia entre tiempos verbales y adverbios.
- Errores en tiempos verbales.
- Errores en verbos auxiliares.
- Errores formales del texto (puntuación, signos).
- Normas estilísticas de redacción.
- Lenguaje inadecuado (sexista o discriminatorio).
Una vez procesado el texto, AT-COR marca los textos con errores, para que el usuario tome las decisiones adecuadas para su corrección. El programa ofrece alternativas de sustitución, para facilitar la tarea de revisión manual. Se muestran las sugerencias correctas más habituales en cada caso.
La persona que edita el documento puede añadir términos a su diccionario personal que además son visualizados por los gestores lingüísticos para analizar si es necesario incorporarlo en diccionarios especializados de la organización o del grupo de trabajo especializado. Así, se asegura la coherencia terminológica para llamar a las cosas siempre de la misma manera.



